Navidad

Luis DobarroPorLuis Dobarro

Una historia sobre las luces de decoración navideñas

La ornamentación con luz de los árboles de Navidad proviene de una antigua costumbre germánica del siglo XVIII. Cuenta una antigua historia que Lutero estaba preparando uno de sus sermones en un bosque y se le hizo de noche. En aquellos tiempos había muchos animales salvajes y alimañas, por lo que empezó a inquietarse y en su apresurado camino de regreso a casa miró hacia arriba entre los árboles, y observó pequeños puntitos de luz parpadeante de color azul y plata, eran las estrellas. Enseguida asoció la imagen con la estrella de Belén que guió a los Reyes Magos la primera Navidad. Estos pensamientos le tranquilizaron y le dieron la idea de coger un pequeño Abeto y llevarlo a su casa.

Aunque en aquella época la tradición era colgar el árbol de una viga boca abajo, para que formase un triángulo que recordase a la Santísima Trinidad, Lutero lo puso vertical y le pegó pequeñas velas en las ramas. Reunió a toda su familia alrededor del arbolito, les contó su experiencia en el bosque oscuro y como Dios se había comunicado con él a través de las titilantes estrellas y le había reconfortado. “La luz brilla a través de la noche mas oscura para todo el mundo”

Esta es una de las muchas leyendas que existen sobre cuando fue la primera vez que se iluminó un árbol de Navidad, pero la iluminación eléctrica navideña no aparecería hasta finales del siglo XIX.

Las primeras guirnaldas eléctricas se utilizaron en una función de teatro en el Savoy de Londres (que fue el primer edificio totalmente electrificado del mundo), en la que salían al escenario unas hadas vestidas con guirnaldas luminosas, de ahí que en el mundo anglosajón les llamen luces de hadas (fairy lights).

Pero el primer árbol de Navidad que se iluminó con bombillas incandescentes fue en Diciembre de 1882 en Nueva York. Lo hizo Edward H Johnson, en su casa de la 5ª Avenida y constaba de 80 luces de colores azul, rojo y blanco que había fabricado expresamente en su empresa para esa utilización. Pero debido al coste inicial de estas guirnaldas, no se empezaron a extender a toda la población hasta 1930.

Hasta 1956 no aparecen las primeras iluminaciones navideñas de exterior, hay dudas de cual fue la primera localidad en utilizarlas, la ciudad de Mc Anderville, San Diego o Nueva York reclaman tal distinción.

El tipo de bombilla utilizadas ha ido cambiando con el tiempo, de bombillas incandescentes, pasamos a diodos y hoy en día a LEDs, al principio se pintaban las bombillas de colores o se envolvían en celofán y hoy tienen programadores electrónicos que las hacen cambiar de color y modifican la cadencia de encendido con distintos programas, además de consumir muy poca energía.

El costo de las iluminaciones públicas de Navidad y la crisis económica han hecho que se vayan reduciendo a los centros de las poblaciones y aunque cada vez son mas bonitas y llamativas, también hay menos calles con estos adornos. Por otro lado, la llegada de las guirnaldas de LEDs y el bajo precio de estas, han provocado un crecimiento de las iluminaciones en hogares privados, incluso en exteriores.

De cualquier forma, hoy la Navidad no sería tanta Navidad si no fuera por sus luces de colores y sus árboles iluminados.

Luis DobarroPorLuis Dobarro

Papá Noel

Existe la creencia generalizada de que Papá Noel vive en Laponia, y en Navidad viaja por todo el mundo con su trineo tirado por renos, repartiendo juguetes y felicidad a niños y mayores.

Pero en Ollares ya hace algún tiempo que sabemos que esto no es cierto. Papá Noel vive en Portonovo, mas concretamente en A Cova. Es cierto que tiene una larga barba blanca, pero es un poco mas delgadito que el que conoce la gente…

Bueno, bromas aparte, nuestro Papá Noel es Jose Luis, y cada año, con su gran barba blanca y su traje rojo tiene la paciencia de posar durante horas con los niños sobre sus rodillas, escuchar atentamente todas sus peticiones, siempre con su sonrisa y sus palabras amables.

No hay un Papá Noel mejor y nosotros lo sabemos. Primero colabora con Ollares y Neen@s Sanxenxo en Nauta y luego en la cabalgata del Concello, os podéis imaginar la cantidad de horas que se pasa atendiendo a niños y padres de forma totalmente desinteresada.

Estoy seguro que dentro de muchos años, los que ahora son niños, un día abrirán un cajón, o un álbum y se encontrarán una foto con él y se volverán a acordar de aquellos momentos de ilusión y felicidad, y por un momento volverán a su infancia.

Este año quisimos tener un pequeño detalle con él, desde luego se merecería muchísimo mas, pero lo importante es que sabe que tiene el cariño y la admiración de todos los que formamos la familia Ollares.

Gracias Jose Luis.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies